miércoles, agosto 09, 2006

LA PAZ ES PARA LOS POBRES

Me desperte por el olor a sangre, solo por eso. Cuando dormia los techos se fundian con el cielo y mi mano, mi mano, la mano de aquel que saltaba, ridiculo, con el brazo alzado, y del brazo colgándo el techo negro.
Pero me desperte, por el olor a sangre, y abri los ojos, abri, y el techo se ilumino y las paredes brillaban, blancas, blanca la pieza cuadrada, cada esquina, cada esquina, cada esquina, cada esquina resplandece, no mas sombra que la que
Ahora
Tapa mis ojos.
Ya no huele a sangre
Cicatrices se mueven,
imprecisas,
marcas inubicables,

Imprecisas cicatrices.
El techo se funde con el cielo
Y mi mano,
Mi mano,
Yo salto,
Ridiculo,
Con el brazo alzado,
Y del brazo colgando
El techo negro…
Pero la paz es para los pobres…
Huele a sangre

No hay comentarios.: