miércoles, julio 31, 2013

Serhumanización

Enderezar la espalda
es el primer paso
de mi proyecto
de serhumanización

para que algún día
pasen por ella
unos dedos nuevos
camino a tierras mejores

renunciar a TUS dedos
vendria siendo
el siguiente paso
(y el mas difícil)

jueves, julio 11, 2013

Las canciones que te nombran

El amor y el deseo
son bestias salvajes el amor y el deseo
el deseo, deseo, la línea del horizonte
y en la playa abandonada
playa chilota, fin del mundo
las olas revolotean
juegan consigo mismas
se acarician y maltratan
el mar se maltrata
se abraza, se anuda
tan furioso, tan solemne
tan lejos de los pasos
canta, canta el océano, canta para siempre
quiere, desea, espera
sobre todo espera
sueña los pasos verdaderos
camina sobre los espejos
si, en otro tiempo, en otro tiempo, en otro mundo quizás
los granos de arena, las gotas de agua
pistas de un misterio olvidado
quizas un sendero
una tumba, un cementerio
una tarde de invierno
el fuego de la cocina
una vida sin memoria
y todo para qué
todo para no nombrar
para no nombrar
para no nombrar
para no nombrarte
vuelvo tras mis pasos
vuelvo a los bares
y encuentro las mismas canciones
pero son otros los que cantan
nosotros, nunca mas
nunca mas el oceano
y en mi mesa un amigo
¡en la misma mesa!
pero son otros los que cantan
las canciones que te nombran

lunes, julio 08, 2013

El insomnio y la amistad

Una noche de verano aparecí por la habitación de mi amiga Cecilia Gatica y le dije: Cecilia, vengo a matarte. Ella se dio media vuelta en la cama, o al menos eso deduje por el sonido porque la oscuridad era total, y murmuro algo como mmh…, aparentemente aun dormida. Había conseguido entrar en su departamento de una pieza en el centro de Santiago porque hace unos años otra amiga había vivido en el mismo lugar y me dio una copia de su llave para que cuidara a su perra, siempre guardo todas las llaves, debo tener por lo menos de 10 casas distintas, todos los lugares en los que he vivido y varias de distintos amigos y familiares. Después de un rato volví a escuchar que se movía en la cama y me pareció que se sentaba, hubo como una pausa y dijo ¿Quién anda ahí? Soy yo, Ilán. ¿Qué estai haciendo acá? Vengo a matarte. ¿Cómo entraste? Tengo llaves. Ven a acostarte, te hago un espacio. Me quede callado y me mantuve firme a los pies de la cama, volví a escuchar un movimiento de sabanas y nos quedamos en silencio un rato. ¿Sigues ahí? Le dije que sí, se volvió a sentar en la cama y prendió la luz del velador, ahí estaba yo a los pies de la cama con un cuchillo de cocina para cortar carne como de 30 cm de largo en la mano derecha, la Ceci estaba con la mitad de la cabeza rapada y el pelo de la otra mitad revuelto, con cara de sueño y los ojos achinados por el cambio de luz, a su lado estaba durmiendo la Andrea sin enterarse de nada. Ilán, ¿Qué chucha? No parecía alarmada, probablemente no me cree capaz de matarla. ¿No estas asustada? Un poco, me dijo, pero ¿qué te pasa? No sé, respondí, se me ocurrió esto, no puedo dormir. Ilán, ¿qué chucha te pasa? Nada, estoy escribiendo en mi casa. La Andrea seguía durmiendo, pensé en cómo podía ser posible que tuviera el sueño tan pesado. La Ceci me dijo que me fuera a dormir y dejara de escribir weas. Bueno, le dije, ¿pero puedo matarte? ¿Pero porque me quieres matar? No sé, cuando lo imagine no era yo el que te mataba, era otra persona, pero de un momento a otro era yo y ahora estoy aquí. Deja ese cuchillo y ándate a dormir, insistió. Bueno, pero ¿puedo matarte antes?, total es solo un cuento tonto, no creo que nadie lo lea. Mmm… no me gusta nada, pero si quieres hazlo, no necesitas pedirme permiso. Me quede un rato más de pie, quieto con el cuchillo en la mano y de pronto me abalance hacia la cama con dos pasos largos. Matar a alguien con un cuchillo de cocina es más difícil de lo que pensaba, no están hechos para esas cosas, una vez que los clavas en el cuerpo de una persona por algún fenómeno físico se genera un vacío y sacarlo de allí es muy difícil. La cama quedó completamente cubierta de sangre, incluso chorreaba al piso. La Andrea siguió durmiendo y no se enteró de nada 

miércoles, julio 03, 2013

Me siento recto cuando fumo en los jardines

Pequeños gestos de racionalidad
hago girar las llaves en mi dedo como si fuese natural
hago girar las llaves
las llaves lo indican, no podría estar loco
él se pasea por los jardines
él no podría girar las llaves y hacerlo parecer natural
me siento recto cuando fumo en los jardines
pongo los ojos como si estuviera mirando algo
no tengo la vista nublada,
ese es el otro, no soy yo
Hago girar mi cordura en mi dedo índice
voy de un objetivo a otro
soy un flecha
no le tengo miedo a la ciudad
¿es esto todo? ¿esta es la vida?
un puñado de amores frustrados
llaves girando en el dedo
el dedo que acusa
el dedo de la compasión
mis amigos un atado de soledades
¿es esto todo?
pequeños gestos de racionalidad
la vida completa una soledad girando en banda como las llaves
como las llaves
¿dónde esta el loco?
se pasea por los jardines, pide cigarrillos
solo tengo este tabaco que no te gusta
somos hombres, salgamos a bailar
mira como gira nuestra soledad
no estamos locos, estamos borrachos
estamos cansados y tristes
yo se que me quieres
¿esperas a alguien?
mírenla como baila la soledad
somos sobrevivientes
pero ¿de qué?
¿a qué hemos sobrevivido?
y sobre todo
¿por qué estamos tan tristes?

¿por qué estamos tan tristes?