miércoles, marzo 16, 2016

Viaje al sur

Curacautín



Curacautín no es como yo lo recordaba
Curacautín ya no es como yo lo recordaba
Ahora es más frío y lejano

Pero a quién le voy a contar esta historia sin testigos:
Que cuando vine antes estaba sólo
Y ahora también lo estoy.

A quién le puedo contar que Curacautín ya no es el mismo
pese a que todavía cantan los gallos en la mañana

A quién puedo describir el peso de la mochila en mis hombros, mientras el cielo aclarece tan liviano

Curacautín ya no es él mismo
yo ya no soy yo mismo
pero todo sigue igual

Un perro negro y deforme, con la cadera desplazada, recorre las calles desiertas de Curacautín
como una vieja copuchenta
Es domingo 13 de marzo
mi cumpleaños
Amanece
los gallos cantan
nada ha cambiado

Otro perro más pequeño husmea mi mochila, lo espanto con un grito
el cielo se torna rojo al oriente

El cielo se torna rojo al oriente
allí yace mi destino



Conguillio



Este no es el sur de Teillier
pues no encuentro consuelo en sus palabras

Yo tan sombrío, el día tan celeste
el contraste sólo me ensombrece más

John Lennon me acompaña
y con él canto:

“Madre, tú me tuviste a mí, pero yo nunca te tuve a ti”
Por eso ahora te digo adiós

Soy esclavo de mí mismo
y no exactamente
ciertamente
ciertamente no
de mis impulsos

Sufro por 4 mujeres:

A una la amé y ya no la amo
a otra la quise y ya no la quiero
a otra la sigo amando, pero ella no lo sabe
la otra la olvidé




Sendero Los Carpinteros



En medio de este silencio
yo soy puro ruido

Soy mi chaqueta
el brazo de mi chaqueta rozando contra mi tronco

Soy mis pasos

Soy voz cortando el aire
soy silbido
soy canción
soy pensamiento

soy futuro
soy mañana
soy el año que viene

En medio de este silencio
yo soy puro ruido

Soy como una madeja de alambre
un puñado de alambre
indesentrañable
indesenredable

Soy un efecto visual en las pupilas de los árboles
que ya no me reconocen como un igual

Los ojos de las araucarias funcionan como máquinas fotográficas
las araucarias, sus ojos, son lentes con una apertura muy pequeña
que deja entrar poca luz
y obturan eternamente

Las cosas pasajeras
no alcanzan
a fijarse
en la imagen


2 comentarios:

Milza López dijo...

Hola, me encantaron muchísimo los poemas, sobre todo el último, creo que he sentido algo parecido en diversos senderos, hasta me dieron ganas de visitar ese. Realmente me pareció maravilloso y quebrado a la vez.

Saludos!

Ilán Shats dijo...

¡Muchísimas gracias!